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La técnica de georradar se ha ido desarrollando y empleando desde los años cincuenta en investigaciones superficiales de alta resolución del subsuelo o de ciertos medios en Ingeniería, Geología y Minería.
Es una técnica no destructiva que, hasta los primeros 40 m - 50 m de profundidad, reproduce mejor que cualquier otra técnica geofísica los posibles problemas a solventar desde el punto de vista geofísico y de ingeniería.
El Georradar se ha convertido, en poco tiempo, en una herramienta prospectiva multidisciplinaria y de gran resolución para investigaciones del subsuelo hasta profundidades que van desde centímetros hasta decenas de metros (se alcanzan 50 m de profundidad). Se utiliza en: Ingeniería Civil, Geología, Arqueología, Recursos Naturales, Hidrología, entre otros, empezándose recientemente a aplicar en muy diversas áreas del Medio Ambiente, Patrimonio, Medicina Forense y Criminología, etc.
En particular INARCAD S.A. cuenta con los equipos necesarios para complementar la búsqueda de elementos perdidos en la elaboración del catastro de redes, la ubicación de válvulas, posos perdidos y conexiones clandestinas es un ejemplo del uso que damos a esta tecnología.
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